Theodor von Holst, Bertalda, Assailed by Spirits, c. 1830

Los espíritus

Un espíritu o ser espiritual es una entidad no corpórea que aparece en muchas religiones. En algunas partes del mundo se cree que los espíritus son capaces de poseer a las personas.

Históricamente, a los espíritus le han sido atribuidos un número de poderes, tanto sobre la naturaleza como sobre seres humanos. Muchas veces se dice que los poderes de un espíritu están ligados a su propósito de creación.

También la religión católica reconoce dones en la figura del Espíritu Santo, pero no para que los usase él, pues no son de él, sino para que los transmitiese a la humanidad, por gracia divina (Dios otorgaría uno o varios dones a una persona en un momento dado, a través de él, que hace las veces de mensajero).

Etimología

La palabra espíritu viene del Latín spiritus, que significa aliento o respiro y, como el aliento es sinónimo de vida, la palabra denota que el alma que sigue viviendo se separa del cuerpo muerto o cadáver, pero como tiene aliento metafóricamente se entiende que sigue viva.

La palabra “inspirar” (del latín inspirare) tiene la misma raíz que espíritu. Es un término compuesto del prefijo in (dentro) y del verbo spirare (respirar).

En la Biblia, la palabra ruah (רוח, cuyo significado es “viento”) se suele traducir como espíritu de esencia divina, lo que nos ha llegado como Espíritu Santo. Es por ello que en la escena de Pentecostés, el Espíritu Santo es representado como el “viento” y también el “fuego” que transforma a los apóstoles de Jesús y les da la fuerza para salir al mundo a predicar su palabra; Es “el fuego que enciende otros fuegos”, es decir, que “inspira”.

El Espíritu en las religiones

La palabra “espíritu” en su contexto religioso ha llegado a obtener un número de significados:

  1. Sinónimo de Fantasma, Demonio o Duende
  2. Sinónimo de Alma. En términos teológicos, un “espíritu” es la parte más profunda del alma del hombre, a través de la cual los seres humanos pueden ponerse en contacto con Dios
  3. En la teología occidental, el Espíritu Santo es una parte de la Divina Trinidad (Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo). El Padre (Dios) como la fuente, el Hijo (Jesús) como el “caudal” o el “camino”, y el Espíritu como la transmisión.
  4. En muchas culturas, los espíritus existen en el mismo plano que las deidades, aunque en un rango de jerarquía menor, como por ejemplo las Elfas y Elfos nórdicas o los ángeles en el cristianismo.

Espíritu Santo

Hay por lo menos tres posibles interpretaciones de los siete espíritus de Dios. La primera es que los siete espíritus de Dios son simbólicos del Espíritu Santo. La Biblia y especialmente el libro de Apocalipsis, utiliza el número 7 para referirse a la perfección y terminación. Si ese es el significado de los “siete” en los “siete espíritus’, entonces no se refiere a siete diferentes espíritus de Dios, sino más bien al Espíritu Santo perfecto y completo. La segunda visión es que los siete espíritus de Dios se refieren a siete seres angélicos, posiblemente serafines o querubines. Esto encajaría con los numerosos otros seres angélicos que se describen en el libro del Apocalipsis (Apocalipsis 4:6-9; 5:6-14; 19:4-5).

Una tercera posibilidad se basa en Isaías 11:2, que dice: “Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.”. Esto podría explicar los siete espíritus de Dios:

  1. Espíritu de Jehová
  2. Espíritu de sabiduría
  3. Espíritu de inteligencia
  4. Espíritu de consejo
  5. Espíritu de poder
  6. Espíritu de conocimiento
  7. Espíritu de temor de Jehová.

La Biblia no nos dice específicamente quién/qué son los siete espíritus, pero la primera interpretación, que son el Espíritu Santo, parece la más probable.

Según las doctrinas cristianas las virtudes del Espíritu Santo, se clasificarían en siete aspectos conforme a los siete espíritus de Dios que cita Apocalipsis (Apocalipsis 3.1; 4.5; 5.6), vistos mediante las siguientes explicaciones:

  • el primero se basa en la Sabiduría
  • el segundo en Entendimiento
  • el tercero en Consejo
  • el cuarto en la Fortaleza
  • en el quinto la Ciencia
  • en el sexto la Santidad
  • y por último encontramos el Don de temor de Dios
  1. El espíritu de Sabiduría (Éxo_28:3), sería concedido por el Espíritu Santo que permitiría apreciar lo que vemos, lo que presentimos de la obra divina.
  2. El espíritu de Entendimiento (Isa_11:2), es el del Espíritu Santo que lleva al camino de la contemplación, camino para acercarse a la divinidad.
  3. El espíritu de Consejo (Isa_11:2), consistiría en saber decidir con acierto, aconsejar a los otros fácilmente y en el momento necesario conforme a la voluntad divina.
  4. El espíritu de Fortaleza (Isa_11:2), es la virtud que el Espíritu Santo concede a la persona fiel, ayuda en la perseverancia, como una fuerza sobrenatural.
  5. El espíritu de Ciencia (Éxo_31:3), Es la virtud del Espíritu Santo que permitiría acceder al conocimiento. Es la luz invocada por el pueblo cristiano para sostener la fe del bautismo.
  6. El espíritu de Santidad (Rom_1:4), el corazón de las personas cristianas no debe ser ni frío ni indiferente. El calor en la fe y el cumplimiento del bien es la santidad y la piedad, que el Espíritu Santo derrama en las almas.
  7. El espíritu de Temor de Dios (Isa_11:2), sería la virtud que salva a las y los creyentes del orgullo, entendiendo que lo deben todo a la misericordia divina.

El Mundo de los Espíritus

Según los pueblos Amerindios

  • El pueblo Mapuche: En sus antiguas creencias, cuentan que los espíritus de los seres vivientes provienen de un ánima (espíritu) universal, llamado el Pu-Am. De esta ánima universal se desprende el ánima de cada persona, llamada el am, que acompaña su cuerpo hasta que vive. Pero no solamente el ser humano tiene su propio am; todo ser viviente poseería su propia ánima. Además, incluso los “espíritus antiguos” (tales como los Pillanes), provendrían del Pu-Am. Solamente los wekufe (especie de espíritus malignos) no poseerían am. Luego, al morir el ser humano, esta volvería a reunirse al Pu-Am.
  • El pueblo Guaraní: Para este pueblo, el alma proviene del paraíso de Tupá Rueté, dios de la lluvia. Al morir, el espíritu de la persona muerta vuelve a su lugar de origen.

Según los Mormones

  • El espíritu es la parte del ser viviente que existe desde antes del nacimiento del cuerpo mortal, que mora dentro de ese cuerpo durante la vida terrenal y que después de la muerte existe como un ser separado hasta la resurrección. Todos los seres vivientes -la humanidad, los animales y la vegetación- fueron creados espiritualmente antes que existiese físicamente sobre la tierra forma alguna de vida (Gén. 2:4–5; Moisés 3:4–7)
  • El cuerpo de espíritu es a semejanza del cuerpo físico (1 Ne. 11:11; Éter 3:15–16; DyC 77:2; DyC 129)
  • Todo espíritu es materia, pero es más refinada y pura que los elementos o la materia terrenales (DyC 131:7)
  • Toda persona es literalmente hija o hijo de Dios, habiendo nacido como espíritu, de Padres Celestiales, antes de nacer de padres terrenales en la carne (Heb. 12:9)
  • Toda persona que viva o haya vivido sobre la tierra tiene un cuerpo espiritual inmortal, además de su cuerpo de carne y huesos. Según lo definen a veces las Escrituras, el espíritu y el cuerpo unidos constituyen el alma (DyC 88:15; Moisés 3:7, 9, 19; Abr. 5:7)
  • El espíritu puede vivir independiente del cuerpo, pero el cuerpo no puede vivir sin el espíritu” (Stg. 2:26)
  • La muerte física es la separación del espíritu y el cuerpo. En la resurrección, el espíritu se reúne con el mismo cuerpo de carne y huesos que habitó siendo un ser mortal, con dos diferencias importantes: nunca volverán a separarse, y el cuerpo físico será inmortal y perfecto (Alma 11:45; DyC 138:16–17)
  • “Un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo” (Lucas 24:39)
  • El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios (Rom. 8:16)
  • Glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu” (1 Cor. 6:20)
  • “Este cuerpo es el cuerpo de mi espíritu” (Éter 3:16)
  • “El hombre es espíritu” (DyC 93:33)
  • “Cristo ministró a los espíritus de los justos en el paraíso” (DyC 138:28–30, 1 Pe. 3:18–19)
  • “Habéis nacido en el mundo mediante el agua, y la sangre, y el espíritu” (Moisés 6:59)
  • “Estaba entre aquellos que eran espíritus” (Abr. 3:23)
  • “Espíritus inmundos. Jesús echó fuera muchos demonios” (Mar. 1:27, 34, 39)
  • “Sal de este hombre, espíritu inmundo” (Mar. 5:2–13)
  • “El espíritu malo enseña al hombre que no debe orar” (2 Ne. 32:8)
  • “En el nombre de Jesús echaba fuera demonios y espíritus inmundos” (3 Ne. 7:19)
  • “Muchos espíritus falsos se han esparcido por la tierra, engañando al mundo” (DyC 50:2, 31–32)
  • José Smith explicó las tres claves para distinguir si un espíritu es de Dios o del diablo (DyC 129)

También puedes leer:

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Imagen: Theodor von Holst, Bertalda, Assailed by Spirits, c. 1830. By Theodor von Holst - http://lesconcepts.wordpress.com/category/frankenstein/frankenstein-illustrated/, Public Domain

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